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Última
modificación el
7 de agosto de 2026
Cuando un proyecto de construcción se retrasa, le puede costar al propietario una buena suma de dinero. Por ejemplo, tal vez el negocio para el que se está construyendo el edificio sea bastante estacional. Al retrasarse cuatro meses, el propietario se pierde la temporada, deja de obtener esos ingresos y luego tiene que abrir sus puertas durante la temporada baja, cuando simplemente no hay mucho negocio. Te puedes imaginar lo problemático que es esto para una empresa joven.
Entonces, ¿por qué los proyectos se atrasan? Hay muchas razones, entre los que se incluyen los siguientes:
- Los recursos se agotan: Los proyectos de construcción necesitan materiales y suministros para poder avanzar. Un retraso en los pedidos significa que el equipo de trabajo se queda sin nada que hacer.
- El clima provoca retrasos: No puedes controlar el clima, y el clima en Florida puede volverse realmente extremo a veces.
- Los subcontratistas no son confiables: El contratista general puede presentar una estimación y una cotización con una fecha límite que él o ella pueda cumplir, pero los subcontratistas que no cumplan con los plazos pueden retrasar todo el proyecto.
- Las tripulaciones están con exceso de personal: Un proyecto se atrasa, y luego el siguiente. La empresa no cuenta con suficientes empleados para hacer todo lo que está obligada a hacer según el contrato.
- Surgen cambios inesperados: Por ejemplo, si se trata de un proyecto de renovación, la empresa podría descubrir que, después de todo, algunas partes del edificio original no son estructuralmente estables y que es necesario reconstruirlo casi desde cero.
Los retrasos y otros problemas en una obra pueden costarles mucho dinero a muchas personas. Es importante que todos los involucrados comprendan el las opciones legales que tienen.